Financiación mediante Leasing
Los modos de financiación empleados por los transportistas, ya sean
personas físicas ya sean personas jurídicas son exactamente
idénticos a los utilizados en cualquier otro sector de actividad.
Sin duda, el método de financiación más empleado
con diferencia por las empresas de transporte es el leasing al ser
éste el medio fundamentalmente empleado para la compra de vehículos.
El leasing es un contrato de arrendamiento financiero con opción de
compra, por el que el arrendatario mediante el pago de una cuota
periódica alquila con opción de compra un bien al arrendador.
Es una forma de financiación de elementos de activo fijo a través de
una institución financiera debidamente autorizada.
Al vencimiento del contrato, el arrendatario
presenta tres posibilidades:
- Ejercer la opción
de compra abonando el valor residual, adquiriendo en ese momento la
propiedad del bien.
- Suscribir un nuevo contrato
de leasing.
- Devolver el bien al arrendador (institución financiera).
El leasing permite financiar el 100% del precio de compra y al
arrendador mantenerse al día en tecnología.
Financiación transportistas mediante
Renting
Existe contrato de Renting
cuando una empresa arrendadora (normalmente una financiera) suscribe
un contrato con un arrendatario (usuario del bien) por el cual éste
puede disponer del mismo durante la duración del contrato
(normalmente entre 2 y 4 años) mediante el pago de unas cuotas
mensuales fijas que comprende, además, determinados servicios
necesarios para el adecuado uso del bien.
El
usuario que suscribe un contrato de renting adquiere exclusivamente
el uso y disfrute del bien, no de la propiedad.
Al
finalizar el contrato el usuario devolverá el bien al arrendador,
salvo que se hubiera incluido opción de compra y se ejercitara.
El contrato de Factoring
El contrato de factoring presenta dos modalidades:
- Aquel contrato por el que una empresa encarga a un factor el cobro
de los créditos sobre sus clientes a cambio de una comisión.
- Aquel contrato por el que una empresa vende al factor los derechos
de crédito sobre sus clientes, a cambio de un precio, obteniendo de
este modo liquidez inmediata y evitando los costes ocasionados por
la espera del vencimiento de las deudas , así como por la gestión
del cobro.
La más frecuente en la actualidad es la segunda de las modalidades
que tiene como inconveniente principal que las empresas de factoring
no suelen aceptar facturas o créditos de dudoso cobro, salvo a
precio muy bajo.
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